27 abril 2014

La exclusión de inmigrantes de la sanidad dificulta la detección de violencia machista

En un año se han registrado cerca de 800 denuncias menos en la C. Valenciana Médicos del Mundo alerta de que la expulsión de mujeres de la atención primaria impide advertir más casos

Por María Bonillo

La reforma sanitaria cumplió ayer dos años. El balance, a falta de una exhibición de grandes cifras de ahorro que se prometían desde el gobierno de Mariano Rajoy, deja 429 excluidos de la sanidad en la C. Valenciana, como ya publicó Levante-EMV.

Estos números, sin embargo, esconden un dato aun más perverso: Sigue creciendo la proporción de mujeres desatendidas, con un 62 % en el período de junio a agosto de 2013 y del 54% en el último trimestre del año pasado, según el observatorio Odusalud. Esto se traduce en una falta de detección de violencia machista que se comienza a plasmar en los registros de denuncias: En solo un año han caído en más de 800 en territorio valenciano, según datos del Ministerio de Sanidad.

«La atención primaria, es decir, los médicos de cabecera, son los primeros en detectar casos de violencia machista, porque conocen el entorno de la paciente, sus circunstancias familiares, pasan más tiempo con ellas», explica a Levante-EMV Rafael Sotoca, presidente de Médicos del Mundo de la Comunidad Valenciana. No obstante, cientos de mujeres «sin papeles» quedan excluidas de la atención primaria, y por tanto de la detección precoz en casos de malos tratos, debido al real decreto-ley 16/2012 de reforma del modelo del Sistema Nacional de Salud (SNS). Según esta norma, solo las urgencias, la asistencia al embarazo, parto y postparto, y la atención a menores son excepciones por las cuales estas personas tendrían derecho a ser atendidas sin acabar con una factura pendiente.

De este modo, desde la ONG se alerta de que en las urgencias «es más difícil advertir y, consiguientemente, denunciar, casos de violencia machista. Puede haber muchos motivos por los que una mujer deje de alertar a las autoridades sobre malos tratos, es una cuestión compleja, pero desde luego el médico no podrá hacerlo si no tiene acceso a la víctima. Desde que se implantó el real decreto hemos hecho un llamamiento para que las mujeres no sean expulsadas de la atención primaria», defiende Sotoca.

El 65 % de inmigrantes, víctimas

Según datos de la macroencuesta 2011 del Instituto de la Mujer, la incidencia de violencia machista entre las mujeres extranjeras dobla a la de las españolas. De hecho, un estudio realizado en 22 centros médicos de atención primaria (ambulatorios) en diferentes comunidades autónomas, entre ellas la valenciana, concluyó que un 65% de las mujeres inmigrantes encuestadas había sufrido maltrato alguna vez en la vida, frente a un 30% de las españolas. Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2012 se registraron 17.830 denuncias, frente a las 17.070 de 2013.

Fuente: Levante-EMV

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada