07 abril 2014

Persistencia de las desigualdades de género

Por Sandra Chaher

En diciembre del 2013, la ONU preparó un informe sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio desde el punto de vista de las mujeres y las niñas. Si bien se advierten progresos en casi todos los indicadores, sigue persistiendo en la mayoría de ellos la brecha de género y el ODM 5, vinculado a la mortalidad de mujeres gestantes, será la meta que más tardar en cumplirse.

Con vistas al debate que se daría en la 58º Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en diciembre del 2013 la ONU presentó el documento Desafíos y logros en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para las mujeres y las niñas, en el que se releva, desde un punto de vista de las mujeres y las niñas, cuánto se ha avanzado para ellas desde que en el año 2000 fueron establecidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

En relación al ODM 1, vinculado a la reducción de la pobreza, dice el informe que si bien en el mundo se ha alcanzado el objetivo de reducir la pobreza cinco años antes de lo previsto -en las regiones en desarrollo la proporción de personas que vive con menos de 1,25 dólares al día cayó del 47 por ciento en 1990 al 22 por ciento en 2010- se mantiene la brecha de género, con una diferencia en la relación entre empleo y población entre los hombres y las mujeres de 24,8 puntos porcentuales en 2012.

En el ODM 2, sobre educación, si bien la tasa de escolarización general aumentó del 83%, en el año 2000, al 90%, en 2011; el progreso se ralentó, lo cual significa que probablemente no se cumpla con la meta de lograr una enseñanza primaria universal en 2015. En relación a las niñas, es inferior la posibilidad de que no asistan tanto a la escuela primaria como secundaria.

El ODM 3 está vinculado directamente a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y se mide a través de las niñas integradas a la educación, la proporción de mujeres en los sectores no agrícolas y la proporción de mujeres en los parlamentos nacionales. Según el informe de ONU: la paridad entre los géneros está a punto de alcanzarse en la enseñanza primaria, aunque solo 2 de 130 países han logrado esa meta en todos los niveles educativos. En relación al trabajo: en todo el mundo el 40 por ciento de los trabajos remunerados en otros sectores que el agrícola están ocupados por mujeres, pero las mujeres siguen entrando en el mercado de trabajo de manera desigual a los hombres, incluso teniendo en cuenta su educación, experiencia y habilidades. En relación a la representación parlamentaria: en octubre de 2013, las mujeres constituían el 21,8 por ciento de los miembros de las cámaras bajas o cámaras únicas y el 19,4 por ciento de los senados o cámaras altas, en comparación con un 12 y un 10,1 por ciento en enero de 1997, respectivamente.

Este ODM sin embargo, ha sido siempre muy cuestionado por sus limitaciones, ya que no mide importantes dimensiones de la desigualdad entre los géneros como la violencia contra la mujer, las desigualdades en la división del trabajo doméstico no remunerado, el limitado acceso de las mujeres a los bienes, las violaciones de los derechos de las mujeres y las niñas a la salud sexual y reproductiva, entre otros.

En el ODM 4, referido a mortalidad infantil, el informe señala que la tasa de mortalidad de menores de 5 años disminuyó un 41 por ciento desde 1990, pero aun así será difícil alcanzar la meta de reducción de los 2/3 propuesta para el 2015. Se observa, además, que si bien fisiológicamente, los niños tienen menos probabilidades de sobrevivir que las niñas, en algunos países esta tendencia se revierte debido a las prácticas relacionadas con la preferencia por hijos varones.

Sobre el ODM 5, vinculado a la reducción de la mortalidad de mujeres gestantes (habitualmente conocida como mortalidad materna), se señala que si bien en los últimos 20 años la tasa de mortalidad materna en todo el mundo disminuyó un 47 por ciento, será muy difícil lograr la meta de reducir esa tasa un 75 por ciento para el 2015. Según el informe, si se mantienen las tendencias actuales, lo más probable es que esta será la meta que más tardará en cumplirse.

El ODM 6 está vinculado a reducir el VIH/sida, malaria y otras enfermedades. El informe señala que si bien la incidencia del VIH está disminuyendo de manera constante en la mayoría de las regiones, el número de mujeres que viven con el virus ha ido en aumento a nivel mundial desde 2001. Según el último informe de ONU SIDA: el VIH sigue siendo la causa principal de muerte en las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo.

El ODM 7 tiene que ver con garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Según el informe, el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se está acelerando en el mundo y hoy son un 46 por ciento más altas que en 1990. A la vez, más de 200 millones de personas lograron el acceso a fuentes de agua mejoradas, a instalaciones de saneamiento mejoradas o a viviendas durables y menos hacinadas, lo cual supera la meta de mejorar significativamente las vidas de al menos 100 millones de habitantes de tugurios antes de la fecha fijada de 2020. El informe advierte, sin embargo, que como este ODM no tiene en cuenta la dimensión de género, existe el riesgo de que las políticas de saneamiento descuiden las necesidades específicas de las mujeres y las niñas.

El último ODM tiene que ver con la formulación de una alianza global para el desarrollo. De acuerdo al informe: la asistencia oficial para el desarrollo que proporcionan los países desarrollados se redujo desde 2010, aunque entre 2002 y 2011 la proporción de la ayuda bilateral a programas de apoyo a la igualdad entre los géneros se mantuvo relativamente estable, pero no superan el 5% de la ayuda en este sector. En relación con las comunicaciones, que son uno de los indicadores de este ODM, se registra una brecha de género en el acceso (no está medida la brecha de género en la utilización): las mujeres tienen en promedio un 21 por ciento menos de probabilidades de poseer un teléfono móvil y sólo un 37% de mujeres a nivel global se conecta a internet, mientras lo hacen el 41% de los varones. Esta brecha aumenta en los países en desarrollo.

Desde la Fundación Estudios e Investigación de la Mujer (FEIM) evalúan sobre el progreso de los ODM en relación a las mujeres y las niñas: “Se han alcanzado logros significativos, por ejemplo, respecto al acceso de las niñas a la educación primaria. Sin embargo, el progreso general de las mujeres y las niñas ha sido desigual y dista de haber cumplido sus expectativas. Además, los avances varían significativamente de un país a otro, así como para los grupos que sufren mayor marginación. La heterogeneidad del progreso repercute profundamente en las vidas de las mujeres: la falta de acceso a agua potable continúa agravando la dificultad que supone el acarreo de agua para muchas mujeres y jóvenes; la representación de las mujeres en los parlamentos nacionales es muy insuficiente; y casi 800 mujeres siguen muriendo cada día durante el parto, puesto que la meta de reducción de la mortalidad materna no se ha alcanzado aún”.

Fuente: Comunicar Igualdad

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada